El arte de instalación
es un tipo de arte contemporáneo en el cual el artista utiliza, como parte de
la composición, el propio medio (como paredes, piso, luces e instalaciones)
además de objetos diversos. En muchas ocasiones, los materiales escogidos,
llenan más o menos el espacio y el espectador es invitado a moverse alrededor
de la obra o interactuar con la pieza, en esos casos el espectador mismo
deviene parte de esa obra en ese preciso momento y ese preciso tiempo. A veces
las instalaciones son frágiles por lo que solo pueden ser vistas desde la
puerta o un extremo del espacio.
Existen varios
precedentes para este tipo de arte, pero no fue hasta los años 80 que los
artistas comenzaron a especializarse en las instalaciones. Materiales de todo
tipo, luces y sonido han seguido siendo elementos fundamentales para la
instalación artística.
En los inicios, las
instalaciones eran usualmente creaciones temporales; eran parte del moderno
movimiento que trataba de desechar la idea del arte como objeto coleccionable. En
la actualidad, muchas instalaciones artísticas son realizadas para muestras
permanentes y muchas de ellas han sido compradas y vendidas como las obras de
arte tradicionales.
En esta tutoría queríamos ver como los estudiantes de quinto semestre se expresaban frente al conflicto armado que vive nuestro país esto fue lo que se evidencio.
El conflicto político en Colombia se remonta al
siglo XIX cuando comienzan a darse las rivalidades entre los partidos
tradicionales que se hizo mas fuerte durante la Guerra de los Mil días e inicio
un largo periodo de violencia en Colombia. En cuanto al conflicto político
actual, empieza en la década de los 60 con la aparición de las guerrillas
(principalmente las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia y el Ejército
de Liberación Nacional), fruto de la exclusión social y política, la
distribución desigual de las tierras, y la injusticia social. En Colombia
existen aproximadamente alrededor de unos 140 grupos de los cuales la mayoría
están siendo financiados por el narcotráfico.
Entre 1948 y 1965 hubo
una guerra tan sangrienta que este periodo se conoce como la "época de la
violencia". En el año 1958, el poder se distribuyó entre los dos poderosos
partidos tradicionales y los demás grupos de presión no pudieron participar en
los procesos políticos. Eso tuvo como consecuencia que, a mediados de los años
sesenta, se formaran las dos guerrillas de izquierda más importantes hasta hoy:
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Ejército de
Liberación Nacional (ELN). Estas dos guerrillas juntas controlan hoy día
aproximadamente, con sus más de quince mil guerrilleros, la mitad de la
superficie de Colombia.
Esta oposición armada
se enfrenta al ejército regular, las fuerzas de seguridad del Estado y los
paramilitares que se han aliado claramente con estos últimos. Los
paramilitares, a los que se les atribuye una gran proximidad a los
latifundistas, son los responsables principales de la subida del número de las
violaciones graves de los derechos humanos en el año 1999. Una y otra vez,
muchas personas fueron torturadas y mutiladas por fuerzas paramilitares antes
de que los asesinaran. La guerrilla aterroriza a la población civil, y el
Estado, que debe ocuparse de mantener el orden, no ha logrado controlar las
acciones de estos grupos. Todos los bandos de a guerra son responsables de os
secuestros, la torturas y los actos terroristas, siendo siempre los civiles
desarmados los mas afectados.
A esto se suma que la
mayoría de las plantaciones de coca están en áreas que se encuentran bajo el
control de grupos guerrilleros lo que hace que las drogas florezcan en
territorios sin leyes. Casi la mitad de los cultivos de coca se encuentran en
el departamento de Putumayo, al sur, que están controladas en parte por las
FARC y en parte por los paramilitares.
Las FARC, lideradas por
Manuel Marulanda, “Tiro Fijo” y Jacobo Arenas hicieron su aparición en 1964,
cuando un grupo pequeño se levanto en armas en Marquetalia, combinan la
terquedad campesina con un cerrado dogmatismo. Las FARC aún proclaman ser
comunistas, pero ahora mezclan el comunismo con el “bolivarismo”. Las FARC, la
mayor y más fuerte guerrilla de Colombia, se volvió más poderosa desde el año 1982.
Hoy tiene un enorme poderío militar convirtiéndose en una fuerza armada muy
poderosa. Su enorme capacidad de movilización les permite mantener a más de
trescientos civiles y militares secuestrados e incluso transportarlos de un
lado al otro del territorio.
A pesar de demostrar
interés en el proceso de paz, las FARC no entregaran sus armas hasta que no
cambie la estructura social del país a una en que las riquezas estén mejor
distribuidas. Proponen un nuevo sistema democrático para Colombia con justicia
social y autodeterminación nacional. Su objetivo principal es la conquista y el
mantenimiento del poder.
El Presidente Álvaro
Uribe Vélez inicio su mandato con tres metas claras y entrelazadas:
· Campaña por las
reformas políticas: combatir la corrupción y hacer más operativa la maquinaria
institucional y administrativa.
· Proyecto de Seguridad
Democrática: buscar la negociación con los grupos insurgentes desde la presión.
· Despliegue externo:
introducir el conflicto colombiano en la agenda internacional.
Ante esta política de”mano
dura” de Uribe, los grupos insurgentes se han preparado para la polarización
del conflicto: las FARC con su demostración de fuerza tratando de extender el
conflicto a varios frentes y de acercar la escalada ofensiva a las ciudades, y
el ELN intentando sobrevivir en un contexto de tensión en el que deben
confrontar tanto a las Fuerzas Armadas como a las Autodfensas Unidas de
Colombia (AUC). Estas últimas, amparadas por las complicidades políticas y por
compartir objetivos con las Fuerza Armadas, buscan llegar a un acuerdo con el
gobierno siempre y cuando sus acciones del pasado le sean perdonadas.